Por. Nutrióloga Gloria Corral
Algunas investigaciones han mostrado que el arándano contiene poderosos antioxidantes que pueden reducir el riego de ateroesclerosis.
Los arándanos tienen muchas propiedades, entre ellas destacan por su contenido significativo de flavonoides y polifenoles, que son compuestos que inhiben la oxidación de lipoproteínas de baja densidad. Otros estudios sugieren que los arándanos pueden proporcionar defensas naturales contra la ateroesclerosis.
¿Qué es la ateroesclerosis?
La ateroesclerosis es la acumulación de lipoproteínas de baja densidad, “colesterol malo,” en las arterias; es decir se acumulan sustancias grasas, comúnmente llamadas “placa,” en las paredes internas de las arterias provocando una disminución gradual del flujo de sangre. Cuando la enfermedad avanza puede haber un decremento severo en el flujo sanguíneo, ya que la placa puede obstruir o estrechar una arteria a tal grado que ocasione angina de pecho, una trombosis (coágulo) o un infarto del corazón en caso de obstrucción de una arteria del corazón, o incluso un accidente cerebrovascular (embolia) cuando se “tapan” arterias del cerebro con estos coágulos.
La ateroesclerosis es la causa principal de enfermedad cardiovascular, de ahí la importancia de su prevención.
Son muchos factores de riesgo que contribuyen a tener ateroesclerosis, entre ellos:
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Diabetes
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Obesidad
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Hipertensión arterial (presión alta)
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Enfermedad vascular
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Altos niveles sanguíneos de colesterol “malo”
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Enfermedades renales con diálisis
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Otros factores relacionados con el estilo de vida, como fumar y sedentarismo
Es necesario que aprendamos a escuchar a nuestro cuerpo, en especial si se detectan síntomas como: debilidad, hormigueo, pérdida de memoria, vértigo, pérdida de coordinación, dificultad para deglutir, dificultar del lenguaje, pérdida parcial o temporal de la visión, incontinencia urinaria, así como sueño excesivo, entre otras.
Prevención
Es necesario evitar un accidente cerebrovascular o un infarto al miocardio, controlando todos los factores de riesgo como dieta, ejercicio, malos hábitos como fumar, hipertensión, diabetes, entre otros.
Se debe incluir una dieta completa, variada, suficiente, equilibrada y baja en grasa evitando alimentos altos en colesterol como la yema de huevo y los mariscos; preferir alimentos con grasas insaturadas como el aceite de oliva, cacahuate y aguacate; evitar exceso de grasa en la preparación de alimentos, usando sólo cantidades moderadas de grasa como aceite de cártamo o girasol, por ejemplo.
La alimentación diaria también debe incluir abundantes frutas y verduras, en especial aquellas ricas en antioxidantes, como el arándano, que destaca por su contenido de flavonoides y polifenoles los cuales inhiben la oxidación del “colesterol malo.”
Circulación Sanguínea y Arándano
Dadas las propiedades y contenido nutrimental del arándano se puede decir que éste no sólo ayuda a prevenir infecciones de vías urinarias y la úlcera péptica sino también a la micro-circulación, en especial:
- Aumenta la resistencia capilar
- Ayuda en las insuficiencias venosas, várices y hemorroides
- Ayuda en la prevención de algunos problemas de la visión, como la degeneración macular, que puede presentarse en algunas personas de edad avanzada
Hemorroides y Alimentación
Con los años muchas personas, en especial mujeres que han tenido varios embarazos, pueden presentar hemorroides, várices u otros padecimientos relacionados con la circulación.
Durante el embarazo algunas mujeres pueden tener estreñimiento, en especial durante el último trimestre, debido en gran parte a la disminución de la motilidad intestinal por la disminución de actividad física y por la presión que ejerce en el intestino el útero con el bebé. Además, la presión y el peso del bebé en crecimiento sobre las venas pueden originar hemorroides durante esta etapa por lo que es necesaria una dieta adecuada que incluya los siguientes aspectos para ayudar a controlar las hemorroides:
- Aumentar el consumo de líquidos
- Siempre es mejor prevenir que corregir, por lo que una dieta adecuada, completa, variada, suficiente y equilibrada es necesaria durante todas las etapas de la vida, en especial durante el embarazo
- Incluir diariamente alimentos altos en fibra, como leguminosas (fríjol, haba, garbanzo, lenteja), cereales integrales, verduras y frutas como el arándano que destaca por su alto contenido en fibra. Una taza de arándanos (100g) contiene 4.4 gramos de fibra.
- Además de una alimentación adecuada, es recomendable consumir jugo de arándano por sus propiedades, entre ellas porque ayuda a aumentar la resistencia capilar y a mejorar la micro circulación.
- Para un tratamiento adecuado, además de estas medidas, es recomendable consultar al ginecólogo en caso de que se presenten hemorroides o várices durante el embarazo; si es en otra etapa de la vida, es necesario consultar al médico familiar
El arándano contiene vitamina A, vitamina C, potasio, vitaminas del complejo B, vitamina E, calcio, hierro, cobre, zinc, entre otros.
El arándano es una fruta baja en calorías:
1 taza de jugo de arándano contiene 116 calorías
1 taza de arándanos (100g) frescos tienen tan sólo 46 Kcal.
Fuente: Cranberry Institute
Fotografías. Cranberry