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Publireportaje del Proveedor

¡Tequila!
Por Restaurantes de México.
El tequila es un aguardiente que se obtiene del jugo fermentado y posteriormente destilado del corazón del agave de la variedad Tequilana Weber, mejor conocido como “agave azul”.
La leyenda cuenta que el tequila surgió, cuando sobre un plantío de agaves, cayó sorpresivamente un rayo, partiendo una de las plantas por la mitad, dejando al descubierto el corazón de la misma; el agave ardió por unos momentos debido al calor de dicho rayo; producto de ello, brotó del interior un aromático néctar que los lugareños bebieron, en un principio, con temor, pero posteriormente considerándolo como un regalo de los dioses, quienes milagrosamente, habían transformado el fuego en un líquido ardiente.
Desde la época prehispánica, y aún hasta nuestros días, el agave azul ha formado parte importante de la sociedad, ya que además de la popular bebida, de el se obtenían materiales para fabricar techos de las casas, agujas, clavos, cuerdas y papel; sus pencas secas todavía se usan como combustible y antiguamente, de las cenizas se elaboraba jabón o detergente; con la savia, se curan las heridas y del tronco se obtiene la miel. El fermentado que antecedió al tequila, era obtenido por los indios tiquilas, quienes fermentaban el mexcalli (líquido obtenido del corazón del agave) al macerarlo con agua, dejándolo reposar por varios días, para así obtener una bebida alcohólica utilizada principalmente en rituales de orden religioso.
Se puede decir que el Tequila, es un producto más del mestizaje, ya que la bebida tal y como la conocemos ahora, se logró tras la llegada de los españoles, quienes enseñaron a los indígenas el proceso de la destilación, el cual a su vez ellos aprendieron de los árabes.
Es importante mencionar, que se puede obtener aguardiente de algunas de las más de 200 variedades de agave con las que contamos en nuestro país; al destilado que se obtiene de cualquier planta de agave, se le llama mezcal, que en náhuatl quiere decir “la casa de la luna”.
Para que al aguardiente obtenido de agave se le llame Tequila, es necesario que cumpla los siguientes requisitos:
- Tiene que estar elaborado a base de más de un 60 % de agave azul Tequilana Weber.
- Únicamente se puede elaborar en una región que comprende todo Jalisco y partes de Michoacán, Guanajuato, Nayarit y Tamaulipas, ya que en estas tierras las condiciones geográficas son muy específicas e inimitables.
- Finalmente, debe respetar las normas de calidad impuestas por el consejo Regulador del Tequila (CRT).
El CRT fue fundado en 1994, bajo la Cámara de los Productores del Tequila con acreditación del gobierno, y este se encarga de inspeccionar y autentificar la producción, el envasado y etiquetado del Tequila, de acuerdo con la Norma Oficial del Tequila.
Debido a que diversos países comenzaron a producir y a comercializar destilados denominándolos Tequila, la CRT promovió en 1997, la firma de un acuerdo con la Unión Europea para proteger la denominación de origen del Tequila.
La denominación de origen (D.O.) le es otorgada solo a productos cuya producción se compruebe sea posible únicamente en una región específica, sin que pueda ser igualada en otras condiciones. Bebidas como la champaña o el cogñac, ambos de Francia, cuentan con denominación de origen.
Existen varios tipos de tequila, los cuales se diferencian básicamente por el tiempo de maduración previo al embotellado, por el color y por la graduación alcohólica que contienen, factores que dan como resultado tequilas de muy diferentes sabores.
Blanco.- Se obtiene después de la destilación y se embotella casi de inmediato. Es incoloro y tiene una graduación mínima de 38° GL y una máxima de 46° GL.
Joven.- Reposa menos de 60 días en barricas de encino o roble. Frecuentemente se le añade un color dorado o ámbar muy claro, aunque también lo hay incoloro. Su graduación alcohólica es de 38° GL a 40° GL.
Reposado.- Permanece por un mínimo de 2 meses hasta un año en barricas de encino o roble blanco, es más suave que el blanco y tiene un color natural dorado tenue o ámbar claro y su sabor tiene notas de madera. Su graduación es de 38 ° GL.
Añejo.- Madura mínimo un año en barricas de roble blanco nuevas o de segundo uso. Su color va desde el dorado fuerte hasta el ámbar oscuro. Las notas amaderadas están mucho más impregnadas y su graduación alcohólica es de 38 a 40° GL.
Abocado.- Son tequilas a los que se les añade agua, colorantes o saborizantes, normalmente, son tequilas jóvenes.
Por último, pero para mi gusto casi lo más importante, es saber como elegir un buen tequila, como en todo, los sentidos y los gustos personales son los parámetros más importantes a seguir, aunque aquí le menciono algunos otros elementos que usted debe considerar antes de comprar una botella de Tequila:
- No se deje confundir por leyendas como “100% natural”, “100 % puro” o “100 % destilado de agave” entre otras. Una etiqueta de tequila original, debe decir lo siguiente: “100 % puro de agave” o “100 % de agave”, ya que algunos destilados se obtienen con agave y caña de azúcar.
- Debe ostentar las siglas CRT (Consejo Regulador del Tequila).
- Deben aparecer las siglas NOM (Norma Oficial Mexicana) y en seguida el número de autorización del destilador.
- La etiqueta debe mencionar el % de alcohol volumen que corresponda a la graduación del producto.
- Debe indicar el contenido neto del producto.
- Las frases “ Doble destilación” o “ Espíritu de agave” no tienen ningún valor y por lo mismo no son garantía de calidad.
- Cualquier marca que ostente la palabra Tequila y en ninguna parte mencione que es 100 % puro de agave, quiere decir que es un tequila mixto, es decir un destilado que se obtiene de alcohol procedente de agave azul y de alcohol de otros azúcares.
Ahora si, a disfrutar de un buen ¡Tequila!
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